El día de la hamburtilla
En La Mala Ventura todavía no hay ninguna receta de cocina. Esta va a ser la primera, la de la sabrosa y nutritiva hamburtilla resaqueña. Para todos los interesados en degustar esta sabrosa modalidad culinaria, la hamburtilla, mezcla de hamburguesa y tortilla, advierto que las instrucciones de preparación no incluyen sólo tiempos de cocción y preparación de elementos, sino el entorno y la situación óptima que son requeridas para hacer de la hamburtilla un plato de primera calidad.
Ahí va la receta:
HAMBURTILLA
Ingredientes:
-Carne picada que haya en el congelador dejada por la madre de familia antes de irse de viaje.
-Huevos. De gallina. Los que haya.
-Aceite y sal, a ojo. Levadura.
Preparación:
El proceso empieza cuando dos hermanos se levantan un domingo por la mañana-tarde, afectados por la resaquilla arrastrada de viernes a sábado y sazonada en algún bar céntrico con licores varios autóctonos o de importación. Los padres, de viaje. Un hermano le dice al otro:
-¿Desayunamos o almorzamos?
Y el otro,
-Yo qué sé, ¿qué hacemos?, ¿hay algo de comer?
Después de barajar la posibilidad de pedir comida china, pizzas o, comida china, los hermanos deciden ahorrarse el dinero que ya se gastaron la noche de copas anterior y abren la nevera familiar.
-No hay ná -comentan decepcionados. Todos los tupper de mamá se apilan, vacíos, en el lavaplatos. Deciden mirar el congelador. Allí, una bandeja de carne picada llama su atención.
-¿Y si hacemos hamburguesas?
-¿Tú sabes?
-No sé. Eso es fácil, ¿no?
A continuación, los hermanos se deciden y meten la carne picada en el microondas, para descongelar. Como no saben cuál es el programa de descongelación, y el dolorcillo de cabeza les impide razonar con rapidez, una hora y un paquete de patatas familiar después, consiguen que la carne esté lista para preparar.
-¿Y a esto qué se le echa?
-Huevo, ¿no? ¿Y sal?
-Vale.
A ojo, los hermanos empiezan a echar huevos a la carne, y empieza a formarse una especie de papilla algo... especial.
-A esto le falta algo, está un poco raro.
-¿Levadura?
-A lo mejor. Yo qué sé. Esto es imposible, con este emplasto no se pueden hacer hamburguesas.
-Bueno, vamos a echarlo todo en la plancha, a ver qué sale.
Colocan la plancha y, una vez caliente, echan encima el emplasto, de cualquier forma.
-¿Le echamos sal?
-Vale.
Poco a poco, observan cómo va cociéndose. No huele mal. Huele que alimenta. Son las cinco de la tarde y ya no hay más paquetes de patatas de tamaño familiar. La sabrosa, y nutritiva, mezcla de hamburguesa y tortilla está lista para degustar. Pero antes, los hermanos están tan orgullosos de su creación que deciden sacarle una foto para inmortalizar el momento y luego saborean la fabulosa vianda mientras comentan la posibilidad de patentar el invento.
La nueva hamburtilla resaqueña está a punto. Condimentar, al gusto, con ketchup, tomate normal, mayonesa, mostaza o lo que haya. Y buen provecho.
Receta especial de La Mala Ventura, dedicada, con cariño fraternal, a Fernando. Por todas las mañanas de domingo, un beso gourmet.
