Good night...
... and good luck". Y mira que está bien hecha, pero mira cómo se echa de menos algo del Clooney de "Confesiones de una mente peligrosa". Y es que el tal Edward R. Murrow era muy, pero que muy serio, pero al tema sí que se le podría haber dado algún toque más de ligereza, medio siglo después.
Eso sí, vuelven a entrar ganas de ser periodista para trabajar en un equipo así. Sobre todo, con un jefe así...
