La gente me lleva vendiendo la moto toda la vida. Y yo, venga a comprala. Tengo un parque motorísitico entero, todas las motos aseguradas porque es que me venden hasta la póliza y todo por el doble del precio del mercado. ¿No hay nadie más que tenga el mismo problema? Soy una compradora compulsiva de motos y no puedo parar. Las tengo de todos los modelos, tamaños, colores, cilindradas, con matrículas nacionales y extranjeras, japonesas, alemanas y de primera, segunda, tercera y cuarta mano. Especialmente en el trabajo es donde más motos me suelen vender.
¿Que por qué no las revendo? Porque me las venden a mí, una y otra vez. No sé vender, sólo comprar. Me las endosan con un pacto de indisponibilidad o algo así, para que tenga que quedármelas toda la vida y no pueda ni siquiera motar una empresa de alquiler de motos. Ni una mensajería, que seguro que me forraba. Pero nada, yo venga a dejarme y dejarme vender la moto y ya hasta ha venido la poli alguna vez, a ver si es que soy una choriza de motos, pero tengo todos los papeles de todas y se dan cuenta de que no, de que es que yo soy así. Entonces se van y me dejan sus motos aquí, porque, entre una cosa y otra, ya me las han vendido. Y hasta vino un día un psiquiatra suizo a experimentar con mi inconsciente y ver si mi manía de comprar motos tenía alguna relación con los arquetipos mitológicos de la grecia clásica. Y nada. Se fue por donde vino y me dijo que si le dejaba una moto para el viaje de vuelta y no pude. En vista de eso, me vendió la suya. Y ya tengo dos mil millones.
¿Qué puedo hacer?

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