En la ciudad no hay bares de "rock and roll". ¿Cómo es que no los echáis de menos? Incomprensiblemente, sólo viajando hacia el norte. Una ciudad asturiana. Cada local en el que entraste te ofreció un mundo, diferente y conocido. Tuyo. Una vigilia muy, muy pasada. Entrar en casa después de un larguísimo viaje, buscando algo perdido. No sabes cómo llegaste y sí que era allí donde querías.
Madrid. Garitos en sótanos. Escaleras con luz de humo. Negro, amarillos y grises. Guitarras. Neón. Azul y rojo.
Un pueblo en Cádiz, junto al muelle. Música en directo, desde las diez hasta el cierre. Huele a sal, a mar, a cerveza y a cigarrillo. Y es "rock and roll" y es incomprensible que no haya bares en la ciudad.