Del derecho
Te echo de menos del derecho.
Del derecho es la forma descarnada en la que ya no puedo perseguirte en otros cuerpos. Muerto del todo, tu fantasma no me ha dejado seguirte. Ni a los infiernos, ni a lo profundo de los océanos de azul oscuro, a los que te arrastraban verdugos de espuma, mientras algas enredadas en tu cuello ocupaban el sitio de mis dedos y no dejaban el hueco que era mío, el de mis labios.
Sin memoria de ti, un espíritu desconocido mueve mis pasos, me expone de nuevo a las manos de los vivos, que me buscan en la intimidad abierta de las copas consumidas, poco a poco, en embriagantes cortinas de tabaco blanco, bares sin ventanas, llevándome hasta pueblos enterrados de casas nuevas, completas e inacabadas en solares desbrozados.

Ni una palabra.
En otros cuerpos, en otros sentidos, recreada con astillas que han quedado de mis huesos, expulsada ya de todo, del revés y del derecho, viva y muerta, nieve, hielo, empapada, seca y húmeda, añorando el calor de las lágrimas, callada, muda, con estos gritos ahogados bajo el cielo, en tierra de grillos, noche de niebla, escritos sin nombre, tarde de duelo, adioses sin besos.

Maribel dijo
Miryammmmmmm, lo esencial es invisible a los ojos, pero Tú, de eso nada de nada‼
un besote.
29 Noviembre 2007 | 01:15 AM