Malgastada en los inicios
de aquel tiempo de mi vida.
La palabra, que sí he dicho,
con la lágrima, que ha sido
un final, nunca principio.

Con el juez, que me castiga,
con las dudas sin sentido.
Las tormentas, el destino,
y el presente, que es la tinta,
con que trazo mi camino.

Recompuesta desde añicos,
tras cadencias y tras días.
Rescatada del abismo:
la palabra que he querido,
con la lágrima que he sido.

Henri Matisse.
Desnudo Reclinado con Vestido Blanco.

(A los que saben,
qué no quieren ser)