Ya se va, ya se va, ya sale el tren donde marchas,
descontando los minutos que te ha regalado,
porque sólo ha querido.

Ya se aleja, ya recorre el horizonte arriba,
devolviendo a la distancia razón y sentido,
y dejando su huella.

Ya se pierde. Ya la pierdes, en esa estación.
Entre el gentío, se adentra, para despedirse,
sin que acaso la veas.

(A los que sienten,
sólo porque viven)