Todo lo de ti, es blanco.
Se transparenta en tus ojos
la claridad, que te aparta
de ser igual que los otros:
los que ignoran si han nacido,
y que viven, sin anhelos,
entorpeciendo a la brisa.
Todo lo de ti, es limpio.
Vuelves a andar los caminos
donde crees que se encuentran
las razones del cariño.
Hasta cuando se ha quebrado,
por los huecos del destino,
vienes, y me recuperas.
Todo lo de ti, es claro.
Si has de irte, siempre dejas,
en las piedras del camino,
un rastro, con uvas nuevas.
Por si quisiera encontrarte,
para que yo siempre pueda.
Bebiéndonos, libres, ambos.
Todo lo de ti, sincero.
Cuando recitas mi nombre,
tú me dices, que soy una,
pues de ti todo me llama,
y, de ti, todo es sencillo.
Y, cuando tomas mi mano,
todo lo de mí, lo mismo.
(A los que nos hacen mejores,
sólo siendo)

!Qué bella la poesía,
cuando es música y palabra
que el alma construye y canta
con sus penas y alegrías.
Precioso tu canto, amiga,
para ese amor de ida y vuelta
que con estrategia se entrega,
luce, trabaja y brilla
para hacerte más hermosa
y ganar su compañía.
Gracias Poinmasia. Me gusta mucho que me lean en mis poemas. Y todavía más que los aprecien.
Un beso,